José Subirá Puig

Personaje secundario y olvidado en las iniciativas de proyección cultural española y cooperación intelectual por encima de las fronteras, José Subirá nació en Barcelona y vivió largos años en Ciudad Real antes de instalarse en Madrid. Entre 1909 y 1910 trabajó en la legación de la República Argentina en Amberes, cargo que consiguió gracias a José Castillejo. A su regreso de Bélgica trató de ganar plaza de funcionario presentándose a oposiciones, pero fracasó, y pasó a trabajar como secretario auxiliar administrativo de la Junta para Ampliación de Estudios, encargándose sobre todo de los archivos de los pensionados. Al estallar la Primera Guerra Mundial se posicionó a favor del triunfo de los aliados y consiguió formar un Patronato de Voluntarios Españoles que, presidido por el duque de Alba, pasó a ser rama autónoma del Comité de Aproximación Franco-Española. Dos años más tarde, en 1920, gracias a Subirá nació otro comité bilateral de acercamiento cultural, el Comité Hispano-Belga, del que él fue secretario, asumiendo un papel importante en la gestión de los envíos a la Biblioteca de la Universidad de Lovaina. Muy conectado con José Castillejo y con el duque de Alba, Subirá tuvo un papel muy activo en el Congreso de Artes Populares celebrado en la ciudad de Praga en 1928 por iniciativa del Instituto Internacional de Cooperación Intelectual, y en 1930 pasó a ser secretario de la comisión internacional de Cooperación Intelectual.