Redes intelectuales, proyección internacional y política cultural (1880-1939)
Este proyecto de investigación analiza el surgimiento y desarrollo de la diplomacia cultural española en su contexto histórico, explorando las instituciones, los protagonistas y las iniciativas que contribuyeron a proyectar la cultura española en el mundo.
El proyecto
Cultura y acción exterior
En los comienzos del siglo XX, los intelectuales españoles fueron actores fundamentales a menudo comprometidos con el espacio público y la regeneración nacional, atribuyéndose un papel fundamental en el debate político con objeto de despertar conciencias y ayudar a superar la situación de decadencia y aislamiento que veían en España. Desde mediados de la década de 1910, ante el encadenamiento de crisis nacionales e internacionales, y en el marco de la movilización cultural durante la Primera Guerra Mundial, los intelectuales vieron la oportunidad de conectar a España con Europa y favorecer su elevación política y cultural. Movidos por un afán de proyección internacional bajo unas pautas modernizadoras y europeizantes, numerosos intelectuales españoles participaron en una serie de iniciativas de acercamiento político-cultural como el Comité de Aproximación Franco-Española (1916) o el Comité Hispano-Belga (1920). Esos comités bilaterales surgidos de la sociedad civil fueron el embrión de formas de diplomacia que se anticiparon a la institucionalización de la diplomacia cultural como política de Estado asumida y gestionada desde los ministerios con la creación en 1921 por parte de Américo Castro de la Oficina de Relaciones Culturales.
Cooperación intelectual y proyección internacional (años veinte)
En los años veinte, mientras desde el Ministerio de Estado se daban pasos primerizos para dar forma a una política de proyección cultural hacia el exterior y se alentaban las relaciones culturales bilaterales, la participación de intelectuales españoles en el nuevo sistema internacional de Cooperación Intelectual organizado por la Sociedad de Naciones canalizó los afanes de inserción de la cultura y la ciencia española en los circuitos internacionales, de cosmopolitismo y de participación de España en la organización de la vida internacional. Esas actuaciones en el exterior, en tanto que proyección de España en el mundo, no se dieron al margen de la política y de las oficinas diplomáticas. Por el contrario, los intelectuales a menudo tuvieron que acercarse y coordinarse con el mundo político, al que algunos pertenecían, para la definición y desarrollo de la acción cultural exterior de España.
El proyecto de investigación (1914-1931)
El proyecto «Cultura y acción exterior. Redes diplomáticas e intelectuales en los inicios de la diplomacia cultural española (1914-1931)», financiado por el Programa Propio de Investigación y Transferencia de la Universidad Carlos III de Madrid en el marco de su programa de Ayudas para Jóvenes Doctores, busca profundizar en los orígenes de la diplomacia cultural española entre 1914 y 1931 centrándose especialmente en la pregunta de hasta qué punto diferentes iniciativas culturales orientadas al exterior estuvieron sometidas a un control político-técnico desde la esfera diplomática y cuáles fueron las relaciones entre el mundo político y el mundo intelectual. En este sentido, el proyecto examina cómo esas tensiones y colaboraciones influyeron en la proyección internacional del hispanismo, en el fortalecimiento del diálogo y la cooperación intercultural, la promoción desde España de la cultura de la paz en el escenario de entreguerras y, en sentido amplio, en la proyección de la vida intelectual y la cultura española.
Objetivos de la página web
La página web recogerá y difundirá los principales resultados de la investigación, pero también aspira a la divulgación de conocimiento en torno a los orígenes de la diplomacia cultural española, sus principales hitos, y sus más activos protagonistas tanto en la esfera intelectual como en el mundo de la diplomacia de Estado. Esta web y el proyecto de investigación detrás de la misma trata de responder al creciente interés historiográfico por la acción cultural exterior como instrumento de irradiación y proyección política, y complementa y dialoga con otros proyectos actualmente en desarrollo, como el proyecto CISDNE.
Explorar el pasado para comprender la proyección cultural de España